En el corazón de las Langhe, una zona reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con vistas a los evocadores Bastiones Medievales, se alza un refinado edificio de época que ha sido hábilmente restaurado, donde la historia se une al confort contemporáneo.
La propiedad acoge a sus huéspedes en seis apartamentos independientes, cada uno con su propia personalidad y con su propia zona exterior privada donde relajarse o degustar productos típicos locales. Las habitaciones, amplias y luminosas, pueden alojar de dos a cinco personas y están equipadas con ropa de cama y toallas, ofreciendo una acogida elegante y cuidada al detalle.
El edificio dispone de ascensor y de un gran patio privado que sirve también de aparcamiento reservado, garantizando el máximo confort. Dos pisos están dedicados a quienes viajan con animales de compañía, mientras que uno está diseñado para huéspedes con discapacidad motriz.
La residencia puede alquilarse en su totalidad, para una estancia exclusiva y privada, o individualmente, eligiendo el piso que mejor se adapte a sus necesidades. Para el alquiler de todo el palacio, se puede solicitar un presupuesto.
Un encantador palacio en el corazón de las Langhe, donde el auténtico encanto de un patrimonio de la UNESCO se combina con el refinamiento y el confort de una residencia moderna y acogedora.